Wladimiro Santillán

Fascinante historia de Fosforera Peruana SA

63 años 1962-2025

Nací en Huancayo, en la sierra central del Perú, y desde pequeño enfrenté dificultades familiares que me llevaron a crecer solo con mi madre y mi hermana. Mi madre, una mujer campesina sin estudios, trabajó arduamente en oficios como el mercado y el lavado de ropa para sacarnos adelante en una época sin servicios básicos. Desde joven entendí que debía apoyarla, por lo que estudié la secundaria de noche mientras trabajaba de día. Luego ingresé a un instituto técnico y realicé prácticas en la empresa Fosforera Peruana, donde trabajé más de 57 años, ascendiendo progresivamente hasta jefe de fábrica. Este crecimiento fue posible gracias a la capacitación constante y a las enseñanzas de mi madre, quien siempre me inculcó la importancia de prepararme para salir adelante.

Este libro narra la trayectoria de Fosforera Peruana S.A., la empresa donde inicié mi camino profesional y a la que dediqué más de cinco décadas de trabajo y aprendizaje. Fundada en 1962, esta compañía ha dejado una huella profunda en la industria y la comunidad peruana. A lo largo de más de seis décadas, ha enfrentado grandes desafíos, desde la competencia de productos importados hasta los impactos del contrabando y las políticas gubernamentales de expropiación. Sin embargo, su capacidad de adaptación, innovación constante y compromiso con la mejora continua no solo marcaron su permanencia en el mercado, sino también formaron parte esencial de mi propio crecimiento personal y profesional.

Ingresé a Fosforera Peruana S.A. en el año 1962 como practicante técnico, en una etapa clave marcada por el montaje de sus primeras maquinarias para la fabricación de fósforos en el Perú. Permanecí allí durante más de 57 años, creciendo profesionalmente hasta alcanzar el cargo de jefe de fábrica, gracias a la experiencia adquirida y a una constante capacitación. Esta larga trayectoria no solo definió mi vida laboral, sino que también me permitió ser testigo directo de la evolución y los desafíos de la empresa. Tras jubilarme, surgió en mí la motivación de plasmar esta historia, por lo que me encuentro escribiendo un libro sobre Fosforera Peruana y finalizando una novela que espero tenga gran acogida.

Conociendo otras culturas

01.
La importancia de conocer otras culturas
02.
Visitando nuestra selva
03.
Conociendo otras culturas
04.
Conociendo el Perú
05.
Yungay después del terremoto de 1972
06.
Camino a Chivay

Uno de los tantos reconocimientos a mi impecable trayectoria por el primer accionista de fosforera peruana S.A. Don Guillermo Fierro, en una de sus visitas a la empresa, flanqueado por toda la plana directriz de la empresa.

No cabe duda que todo estos logros son el resultado de muchos años de trabajo en equipo, pasión, innovación y integridad, sobre todo responsabilidad.

Momentos inolvidables en el día de la inauguración, pues fui invitado a develar la placa recordatoria que fue todo una sorpresa parara mi, pues desconocía hasta ese momento de que se trataba. Todo un acontecimiento que me dejo en shock. Sin duda es la cosecha de toda una impecable trayectoria laboral.

Disfrutando aun en shock de uno de los inmejorables momentos en la sorpresa en el reconocimiento sorpresivo a mi persona de Fosforera Peruana S.A. Fue en la inauguración del auditorio: Wladimiro Santillán. En fosforera peruana S.A. En honor a mi trayectoria en la empresa

Realizando una de las tantas charlas de capacitación, en la búsqueda y la sostenibilidad de la calidad y ética en la fabricación del producto al personal del primer turno de producción .Pues soy un convencido que la búsqueda de mejorar la calidad no tiene fin.

No cabe duda de que todos estos logros son el resultado de muchos años de trabajo en equipo, pasión, innovación e integridad, sobre todo responsabilidad.

WLADIMIRO SANTILLÁN

Técnico egresado del Instituto Superior Tecnológico José Pardo, con una trayectoria de más de 57 años en Fosforera Peruana S. A. y una formación muy técnica complementada en la misma empresa, buscando siempre que la comunicación con los demás actores activara mecanismos que favorecieran el mejoramiento de la comunicación, así como adoptar medidas sobre el ambiente laboral para cambiar el proceso de fabricación y la mejora continua en equipo.

Si bien es cierto que la mejora continua es apasionante, también considero que el ser humano es infinito, empieza y nunca acaba de ser creativo, pues en cada uno hay grandeza. Esta última no la define la cultura, lo hace la propia naturaleza, pues no somos cubos vacíos por llenar, si no fuego por encender como dijo el Dr. Mario Alonso Puig. En ese sentido, decidí escribir esta historia que me ha marcado mucho la evolución de una empresa de fósforos de velilla en el Perú, que pronto se convertiría en la empresa de fósforos de palitos de madera INTI líder del país.